Dividendos y Deuda 1/2

Hace unas semanas hablamos de soberanía monetaria y servicios públicos básicos de calidad y que revertieran los beneficios en la sociedad. Voy a dividir esta entrada en dos partes, en esta primera parte me centraré en el análisis económico privado.

Estos días siguen saltándonos notícias como que Endesa (Empresa Nacional De Electricidad, el SA es por su privatización en 1998 por Aznar) va a repartir 14.605 millones de Euros, de los que 13.345 se van a ir a Italia a Enel, que posee el 92% de la compañía.

Todo esto viene muy bien relatado en el artículo que hemos compartido en las redes sociales Endesa: Anatomía de un escándalo financiero. Seguimos en las mismas, si analizamos la realidad diaria de la población española, nos damos cuenta que el sistema oligopolistico (pocas empresas, muchos usuarios) actual, hace que estas empresas energéticas, en el pasado públicas, adquieran un poder demasiado grande.

Nos encontramos con que el record de reparto de dividendos (14.605 millones de Euros) sea una cantidad muy similar a la pérdida con el rescate bancario de Catalunya Caixa . Una deuda que nos aplican a todos y un beneficio que se reparten entre unos pocos.

Es curioso como los grandes defensores de la patria permiten el 92% de la riqueza producida por Endesa acabe en Italia. No me extraña, estas son las prácticas financieras del saqueo. Además cuando luego escuchamos hablar de déficit tarifario [1], será muy gracioso cuando en unos meses oigamos al Ministro Soria hablar de la necesidad de subir el precio por el déficit tarifario, cuando en realidad quiere decir por necesidades financieras para dar liquidez a Endesa, porque ha tenido que afrontar un pago de dividendos y su liquidez no le da para tanto, por tanto se pide un crédito que luego pagaremos entre todos.

Si leemos las dos noticias, separadas por 9 meses, a uno le da la impresión de que nos toman por tontos. De que crisis nada, de que reparto equitativo de la riqueza nada. De distribución justa de la riqueza nada. Nosotros pagamos, ellos se lucran. Lanzo unas preguntas:

¿Por qué no se podría tener una empresa energética nacionalizada que en lugar de repartir dividendos compensara deficiencias del mercado (garantizar servicio de calidad y universal, precios accesibles…)?

¿Por qué no iba a seguir teniendo beneficios una compañía pública energética y con ellos compensar pérdidas de otros sectores?

¿Si son privadas por qué no se hace una auditoría del precio de producir electricidad?

[1]. El déficit de tarifa (o déficit tarifario) es la diferencia entre los ingresos que las empresas eléctricas perciben por los pagos de los consumidores (que fija la Administración y que pagan por sus suministros regulados y competitivos, respectivamente) y los costes que la regulación les reconoce por suministrar electricidad (costes de adquisición de la energía para las tarifas integrales, de transportar, distribuir, subvencionar determinadas energías que según el Ordenamiento Jurídico están incluidos en las tarifas, etc.) Por consiguiente, el déficit tarifario es un déficit regulatorio y no un déficit económico. Esto es debido a que los costes reales que tienen las empresas son inferiores (según las propias empresas, puesto que, como se ha dicho anteriormente, las mismas se niegan a someterse a auditorías públicas de costes) a los que la regulación les reconoce. 

, , ,

Trackbacks/Pingbacks

  1. Gestionar los recursos públicos | Somiatruites - 29 octubre, 2014

    […] momento actual y sus carencias es consecuencia del pasado, reciente y lejano. Que una eléctrica reparta dividendos por valor de 2’5 billones de las antiguas pesetas mientras haya gente con serios problemas para pagar la factura viene de su privatización y […]

Deja un comentario