Participar y votar

En las últimas décadas, nos han ido inculcando que hay que participar en la fiesta de la democracia cada 4 años (que son menos pues tenemos Autonómicas y Municipales, Nacionales y Europeas que se van sucediendo cada uno o dos años) y luego se olvidan de que depositar el voto no es un cheque en blanco.

[Quiero colocar gráfica sobre evolución de la participación, he buscado en INE y Ministerio de Interior]

Además cabe recordar que hay un porcentaje alto de abstención,alrededor del 30% de media en las últimas ocasiones. En mi opinión y experiencia personal no todo ese porcentaje de abstención significa gente sin compromiso, hay mucha gente que pese a no votar tiene compromiso social y participa en asociaciones y acciones para mejorar la organización de esta sociedad, si exactamente en política porque esa es su definición.

Pero volviendo al tema del voto, éste se ha convertido en un producto, una papeleta es una cara bonita y por ello si observamos las últimas elecciones veremos cómo poco a poco se ha producido un fenómeno de “americanización” o mercantilización de la política. Se vende un producto, se comunica para vender un producto no para vender ideas.

Hace unos días tuve un debate sobre esto y sobre cómo había cada vez más marketing. Hablábamos de comunicación y marketing; evidentemente en política la comunicación es esencial y el marketing (que incluye comunicación) debería ser importante y más si el adversario político lo usa. Pero lo más importante, a mi modo de ver, es la comunicación: saber transmitir y comunicar IDEAS, pues intentar vender ideas, pero comunicar ideas es ahora esencial.

En estos últimos años la mercantilización de la sociedad y del voto ha dado en que, en la voluntad de algunos políticos, la participación se redujera a introducir la papeleta en la urna. Por suerte la sociedad en los últimos años y consecuencia de la situación actual, la sociedad se ha ido dando cuenta de que participar en el día a día es más que necesario y se reclaman mecanismos de participación que costarán de crear y poner en práctica.

Tenemos ejemplos de doctrinas que explican cómo la participación ciudadana es esencial, modelos ya probados y utilizados en otras partes del mundo. Aquí os dejo uno desarrollado por Enrique Dussel [1]. Vídeo donde se resume la introducción al libro que os dejo abajo:

La participación, como ha descrito Ada Colau, es algo que hay que hacerse día a día para que sea real. No se puede caer en los mismos errores y una vez conseguidos unos objetivos volver a delegarlos y dejar que se vuelvan a destruir. Conciencia colectiva, responsabilidad colectiva. Una realidad que el capitalismo cultural* ha conseguido destrozar, inculcando una cultura del éxito que nos ha hecho creer en tantos falsos mitos. Muy bien explicado por Paul Verhaeghe en este artículo “El neoliberalismo ha sacado lo peor de nosotros mismos“.

*El capitalismo no es sólo un sistema económico, también es cultural, el capitalismo cultural es un modelo de relaciones personales, es un lenguaje que describe una realidad, así que resulta que el enemigo estaba fuera, sino que el primer enemigo al que hay que enfrentarse son unos valores como individualismo, competitividad, consumismo, de que la gente se mide por lo que posee y por lo que acumula y no por lo que desea y comparte. Nos deja aislados en nuestra casa, pensando que lo que nos pasa es un problema nuestro individual y somos incapaces de relacionarlo con el contexto, sin una comunidad, ni colectivos, con los que contrastar y compartir experiencias para pensar cómo hacer frente a esa situación.

Así pues tenemos mucho trabajo, si el camino de creación de la PAH fue un proceso de prueba y error, nuestro proyecto de sociedad puede aprender mucho de ellos, pero hay que seguir ese camino. Prueba y error.

Bibliografía:

[1]. Enrique Dussel: “20 Tesis de Teoría Política”

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