Todas las miradas sobre Grecia: ¿puede gobernar Syriza?

Las elecciones griegas y la posible victoria de Syriza podrían ser el primer paso hacia un cambio radical en Europa

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Hoy se celebran las elecciones en Grecia. Mucho se está hablando de Syriza estos días,  tanto fuera de nuestras fronteras, como dentro, donde a menudo se establecen compraciones con otras formaciones políticas.  No vamos a entrar a discutir a quien se parece más o quien es más fiel al modelo Syriza. Más bien nos gustaría hacer un pequeño repaso de la situación actual de Grecia y recoger opiniones sobre las dificultades que pueden cruzarse en el camino de un posible gobierno de esta coalición, lo cual puede ser un aviso para navegantes en otros países de la Europa del Sur.

La situación económica actual en Grecia es de:

– Más de 25% de paro.

– Un PIB que ha caído más de un 30% desde el valor más alto previo a la crisis, una caída solo comparable con la experimentada la Gran Depresión americana tras el crack del 29.

– Unos servicios públicos diezmados (a pesar de la enconada oposición de buena parte de los griegos).

– Un aumento perceptible de la pobreza y las desigualdades en salud.

Todo esto no dista de la actual situación económica en España, donde también nos enfrentamos a un año de elecciones, en las que el tablero electoral que se había afianzado lentamente durante los últimos años ha saltado por los aires, provocando una auténtica “crisis de régimen del 78”. Y como en Grecia, esto ha llevado a encontrarnos con nuevos actores electorales y distintas dinámicas de posicionamiento de los mismos.

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Fuente: varias encuestas electorales griegas (click para ampliar).

 

Observando esta gráfica con datos de las encuestas electorales griegas del último año, podemos ver cómo Syriza y Nueva Democracia (ND) se hallan en una encarnizada pelea a uñas y dientes por el primer lugar en las mismas. Otros partidos que nos resultan familiares, como el KKE (Partido Comunista Griego, ortodoxo), el PASOK (socialdemócratas que formaban la otra pata del bipartidismo junto a ND hasta hace unos años) y Amanecer Dorado (neonazis) obtienen cierto margen. Pero incluso los sorprendentes resultados en las encuestas de los fascistas de AD a principios del año pasado, aproximándose a los 15 puntos, se han rebajado a lo largo de 2014. El efecto de concentración de votos en Syriza y Nueva Democracia es evidente. Syriza no sólo ha producido un sorpasso del PASOK: lo ha reemplazado como opción de Gobierno.

Aún así, conviene tener en cuenta a los partidos menores, que pueden ser necesarios como socios de coalición, incluyendo a aquellos que no aparecen en la gráfica pero obtienen cierto apoyo electoral: los conservadores euroescépticos de Griegos Independientes con 3,9%, la escisión del PASOK To Kinima con 3,2% y los centristas de To Potami con 5,5%. Cualquiera de ellos puede ser determinante.

Tsakalotos tiene un plan

Hace unos días, tuvo lugar una reunión en Londres, en la famosa London School Economics (LSE). Bajo la organización del periodista Paul Mason (Channel 4) y la profesora Mary Kaldor, varios economistas se dieron cita para tratar la cuestión griega. Entre ellos estaban algunos expertos en economía de referencia de Syriza como Efklidis Tsakalotos (más que posible ministro de economía con Alexis Tsipras), Yanis Varoufakis o Costas Lapavitsas. Por otra parte, también participaron en la reunión el chipriota profesor de economía de la LSE, Chris Pissarides, think-tanks como el belga The Breugel o los británicos The Jubilee Debt Coalition y Red Pepper y el economista marxista Michael Roberts.

En este encuentro se debatió cómo puede ser el día después de una posible victoria electoral de Syriza. Se puso sobre la mesa los posibles escenarios post-electorales y de negociación con la Unión Europea, con unas líneas generales de acción en opinión del que parece el economista de más peso dentro de Syriza, Tsakalotos, unas lineas generales de acción.

Parece ser que su tesis principal residía en la necesidad de Grecia de conseguir “espacio fiscal”: que el Gobierno heleno consiguiese financiación a fin de invertir en acabar con la crisis humanitaria, salvar la sanidad y los servicios públicos, y acabar con la pobreza extrema. Todo ello pasaría porque la UE accediese a reducir la deuda a un nivel suficiente como para garantizar que el pago de intereses fuese mínimo, y a la vez, que el Gobierno llevase a cabo un presupuesto equilibrado. En otras palabras, olvidarse del superávit del 4% que exige la famosa Troika: el Banco Central Europeo, la UE y el Fondo Monetario Internacional.

La deuda es el principal problema sobre el que Tsakalotos hace hincapié, ya que es ya de un 175% sobre el PIB, aquí en España hemos llegado al 100%. Roberts señala que en 2012 (previo rescate) la mayoría de esta deuda griega estaba contraída con bancos franceses y alemanes. Con el Rescate y la restructuración de la deuda pública a día de hoy el 78% de la Deuda Griega es con La Troika (unos 317.000 millones de euros) y el Rescate se dedicó casi integramente a pagar a los bancos franceses y alemanes (unos 217.000 millones de euros). Así pues los bancos griegos hicieron frente al pago de sus deudas con los bancos europeos y ahora la deuda es con La Troika. Al igual que en el caso español, el Rescate del sector bancario ha hecho un trasvase de deuda privada a deuda pública, ahora es el sector público el que debe hacer frente a esos pagos.

El programa de recortes va orientado a reducir la deuda al 120% a finales de la decada, pero esto podría verse frenado si la economía griega no crece y cae en deflación, ya que caería el valor del euro haciendo la deuda una carga más elevada. Como ya hemos dicho el ratio actual de deuda es del 175% sobre el PIB.

El FMI sigue manteniendo que ese porcentaje de deuda podría caer unos 40 puntos porcentuales siempre que se siga con la auteridad, se cumpla la estabilidad presupuestaria con un 4% de superávit, si el PIB crece por encima del 3% y la inflación vuelve a una tasa del 1% interanual. Pero si tiene lugar deflación como ya hemos dicho la deuda aumentará aún más.

Tsakalotos estima que los lideres europeos acordarían un dar un respiro a Grecia y ajustar un programa fiscal (también mirando otros países de la Eurozona) para que Grecia crezca y no siga estrangulada por su deuda. Su modelo a seguir sería un modelo de mercado social, donde el gobierno griego intentaría corregir la ineficiencias de la economía capitalista (keynesianismo, capitalismo amable). ¿Qué propone?

– Que el Banco de Inversiones Europeo haga su tarea y financie proyectos.

– Nada de nacionalizar bancos o sectores estratégicos de la industría.

– No abordarían la salida de la OTAN, manteniendo el gasto en Defensa.

Unas propuestas que Tsakalotos cree razonables para que la Troika acepte el acuerdo, una táctica mediática para que, a ojos de este economista, no puedan negarse a su propuesta de reducción de la deuda.

Los riesgos griegos

Es curioso que, analizando la opinión de Tsakalotos, tanto Paul Mason como Roberts lleguen a la conclusión de que, en caso de llegar Syriza al poder, la situación sería la de una tensión a tres bandas. Roberts por ejemplo, opina que un Gobierno de Syriza se enfrentaría a un “Triángulo Imposible” al intentar equilibrar tres propósitos:

1) Mantenerse en el poder.

2) Revertir las políticas de austeridad actuales.

3) Mantenerse dentro del Euro.

Por su parte, Mason se centra más en la figura de Tsakalotos, y cree que en caso de convertirse en ministro, las tres fuerzas que tirarían de él en direcciones distintas serían las de, por un lado, su intención de seguir un programa socialdemócrata keynesiano; por parte del Banco Central Europeo, su imposición de una línae de políticas de austeridad; y finalmente, por parte del pueblo griego, la demanda popular de cambios inmediatos y profundos, con muchos ciudadanos exigiendo medidas ejemplarizantes como la detención de antiguos ministros.

Pero Tsakalotos no fue el único que lanzó propuestas en la reunión. Chris Pissarides también se lanzó a dar ideas sobre lo que debería hacer un futuro Gobierno griego:

– Aumentar la productividad Interna con una Reforma Laboral (al estilo de las ya aplicadas en otros países como Alemania o en Italia por Renzi).

– Acabar con los sindicatos y sus “prácticas restrictivas”.

– Suprimir los fondos de los subsidios para utilizarlos en prácticas.

– Privatizar.

Ideas en la línea del FMI, por parte, por cierto, ¡de alguien que estudió bajo la tutela de Mishio Morishima! Un camino seguido en Europa por los diferentes gobiernos social-liberales o conservadores que gobiernan estos momentos Alemania, Francia, Italia, España y Reino Unido, que no han hecho otra cosa sino acrecentar las desigualdades y condenando a la pobreza a una gran parte de la población.

Por su parte, el think-tank The Breugel think-tank, entró en el analisis de las posibles perdidas que tendía Alemania en el caso de una salida de Grecia de la zona Euro. Valoró las pérdidas de Alemania en 76.000 millones de euros mientras que las pérdidas griegas estarían entorno a los 78.000 millones de euros, por lo que no hay una gran diferencia de magnitud en el efecto que tendría en uno u otro país. Aún así, destacaron que el impacto en los bancos e industria alemana podría ser mayor.

¿Cuál es el futuro de Grecia?

En opinión de Roberts, las negociaciones serán duras y que en los próximos meses seguirán manteniendo a flote a los bancos y duda que se dejen caer bancos griegos ya que eso pondría en peligro a la zona Euro y no cree posible que el BCE lo permita. En su opinión, la cuestión será si Syriza será capaz de aceptar términos menos razonables y esperar que la economía crezca siguiendo con el sistema capitalista u optar por la vía Argentina, estructurar unliteralmente el gasto en Deuda y el gasto presupuestario. Pero eso podría suspender las ayudas y crear una situación poco deseable y si se llegara a ese extremo, Roberts cree que Syriza tendría que implementar una serie de medidas de alcance: tomar la dirección de bancos y sectores estratégicos y involucrar a los trabajadores en el control de la producción, cortar el gasto en defensa y en seguridad, pedir apoyo a la UE para un plan de inversión pública para estimular el crecimiento.

Aún así, la solución más verosímil a sus ojos es la de un acuerdo-cesión por parte de ambos dando tiempo a Syriza para la recuperación dentro de las bases del sistema capitalista, lo cual, para este economista, no dejaría de ser un parche temporal. Su enfoque marxista sale a relucir aquí, puesto que Roberts hace especial hincapié en el factor de la tasa de beneficios capitalista, que según los datos que aporta parece que sigue siendo baja a pesar de los ataques a las condiciones laborales de los trabajadores griegos durante la crisis, debido a que la inversión del sector privado no se ha recuperado. Esto, para él, significaría que después de un periodo de tiempo sin poder obtener resultados, el posible Gobierno de Syriza se enfrentaría a una renovada presión social, y quizás al ascenso de otras posiciones dentro de Syriza distintas a las de Tsakalotos, como las de Varoufakis o Lavapitsas.

Tasa de beneficios en Grecia desde 1961. Fuente: blog de Michael Roberts (https://thenextrecession.wordpress.com).

Paul Mason, por su parte, muestra una mezcla de cautela y optimismo en sus opiniones sobre lo que escuchó en la reunión. Para el periodista, el principal contraste a observar en la sala era el de toda una serie de economistas conservadores, repitiendo las opiniones del mainstream, frente a un hombre, Tsakalatos, que no tenía pelos en la lengua a la hora de oponerse a las medidas de austeridad y a las intromisiones del FMI en la política de la UE y de defender el Estado del Bienestar y los derechos de los trabajadores.

El periodista inglés no tiene clara una victoria de Syriza, pero sí que advierte una cosa: durante años, las opiniones de muchos supuestos expertos y personas en posición de poder se han basado en la certeza de que un partido como Syriza no podía llegar al poder en la Unión Europea. Ahora esa certeza se ha quebrado, y es posible que la democracia demuestre que lo que antes se concebía como imposible no sólo es posible, sino que está al alcance de los votos.

En nuestra opinión, todo ello se halla mediado por las dificultades de la aritmética electoral y la posibilidad de formar coaliciones de gobierno una vez se conozcan los resultados esta noche. A la espera de saber si habrá alguna sorpresa electoral esta noche, la tarea se presentaría dura para Syriza en caso de obtener una mayoría simple. El KKE no tiene ninguna simpatía hacia la formación, habiéndole dedicado algunos de sus ataques más intensos durante los últimos meses. Amanecer Dorado son directamente un partido fascista, que quedan fuera de la ecuación. Los Griegos Independientes pueden encontrar puntos en común con la formación de Tsipras respecto a su afirmación de la soberanía nacional de Grecia frente a la Troika, pero el conservadurismo de los primeros entra en conflicto con las demandas de las bases de Syriza. Finalmente, la alianza con To Kinima o To Potami podría ser más factible que echar un bote salvavidas a un decrépito PASOK, pero faltaría por ver si sumarían los escaños suficientes y si sus intentos de presión para orientar las políticas del posible gobierno hacia sus posiciones no representarían otra dificultad añadida al “Triángulo Imposible” de Syriza.

E incluso habiendo salvado estas distancias, el futuro quedaría en el campo de Europa. Pero sería una buena señal, un pistoletazo de salida para caminar por la senda de lo que muchas formaciones apuntan ya: una unidad de acción de los pueblos de la Europa del Sur (o de la Europa periférica, si añadimos a Irlanda), como única vía con el peso suficiente para contrarrestar la fuerza bruta de la Troika.

Ésta es la magnitud de lo que se decide en Grecia mañana. Los griegos tienen en sus manos demostrar si, como tantas otras veces hemos visto en el en el pasado, los que se arrogan la capacidad de decidir, el conocimiento y el título de expertos han estado años calificando ciertas políticas como “imposibles” o “no viables” únicamente a fin de escamotear a los ciudadanos la capacidad de decidir por sí mismos. Su voto puede ser un primer paso para demostrar, de nuevo, que si hay voluntad, estrategia y consciencia, se puede.

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  1. Grecia ante el Eurogrupo: ¿qué ha pasado? | Rotekeil - 21 febrero, 2015

    […] lunes. Syriza habría perdido ya uno de los ángulos de su “triángulo imposible” que comentaba Michael Roberts: revertir las políticas de […]

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