La crisis de deuda griega en 7 gráficos

Con la cuenta atrás hasta el referéndum griego agotándose, hay dos principales narrativas que se han construido acerca del tema en los medios. De un lado, la que simpatiza con el Gobierno de Tsipras, está la que plantea el tema como una cuestión de un pueblo enfrentándose a organismos extranjeros en un ejercicio de democracia y soberanía. Del otro, la que lo intenta formular como un problema de falta de palabra de los griegos, que deben mucho dinero y se creen que pueden forzar a sus acreedores a plegarse a sus demandas. Esta versión correspondería con los que simpatizan con la postura del Eurogrupo (aunque parte del framing por supuesto consiste en presentar la postura como “neutral” o “realista” y no simpatizando con nadie, claro). Las equidistancias de “ambos han hecho mal” y tímidas condenas a cómo han transcurrido las cosas, están, funcionalmente, al servicio de esta segunda narrativa. Es por eso interesante el artículo que publica David Ruccio hoy, haciéndose la pregunta clave que hay tras el problema de la deuda griega: ¿quién debe, cuánto y a quién?

La mayoría de lo que se lee entre aquellos que sostienen la segunda narrativa de griegos morosos y poco fiables, habla de la “deuda griega” que se debe al “resto de Europa”. Sin embargo en estos dos gráficos de Mark Whitehouse en Bloomberg, se puede ver cómo los acreedores privados de Grecia, se han reducido sustancialmente, siendo sustituidos en su mayor parte por acreedores públicos.

-1x-1

Gráfico 1: exposiciones de acreedores privados en miles de millones de euros en Diciembre de 2009 y 2014.

 

-1x-1-1

Gráfico 2: exposiciones públicas en Grecia según país, en miles de millones de euros.

Así, el Gobierno griego debería al resto de Gobiernos europeos la mayoría de su deuda a medio pagar. Ruccio sostiene que ello se debe a las consecuencias de los programas de austeridad que se adoptaron en 2010 y 2011 a fin de rescatar a los bancos privados. Así, el nivel de exposición de los bancos privados europeos (en particular franceses y alemanes) se ha reducido de forma drástica y ha dejado a los gobiernos europeos (en particular, Alemania, Francia, Italia y España) y a prestamistas internacionales (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) con el grueso de la deuda griega. En los gráficos 3 y 4 se puede ver la distribución de la deuda entre acreedores, según nacionalidad y tipo de acreedor:

_83943903_who_owns_greeces_deb_v2_624

Gráfico 3: principales acreedores de Grecia (en miles de millones de euros).

_81184494_5b4fdd7f-b83a-4b52-9dcf-0d3fc917d9cc

Gráfico 4: distribución de la deuda griega según acreedores.

Pero ¿quién se endeudó en Grecia? El gráfico 5 (elaborado por Landesmann y Gligorov) muestra la distribución de deudores por países (en ratio de deuda/PIB), incluyendo a los países que forman lo que los autores llaman el “eslabón débil” de Europa, Irlanda, Portugal, España y Grecia. El incremento de deuda privada en los años previos a la crisis se puede observar en los cuatro países del “eslabón débil”.

Landesmannfig4

Gráfico 5: proporción de deuda/PIB según deudores por país.

El incremento de la ratio de la deuda pública griega respecto al PIB fue de hecho más acusado una vez comenzó la crisis (puesto que el PIB se redujo debido al declive del crecimiento económico como consecuencia del inicio de la “austeridad”), como muestra el gráfico 6. Es importante resaltar la idea de que el gráfico muestra la relación de deuda pública a PIB y por tanto si el crecimiento se contrae, la ratio puede incrementarse aunque no lo haga el gasto público (por ejemplo, en “Canal hablamos” han escrito que “el gasto público griego se disparó desde el inicio de la crisis (2008)”).

greece-government-debt-to-gdp

Gráfico 6: ratio de deuda pública y PIB de Grecia por año.

La idea central, según Ruccio, sería que la deuda privada y pública griega previa a la Gran Recesión de 2008, y que se debía a acreedores privados, se habría reconvertido en deuda pública de acreedores públicos. El gráfico 7 muestra el calendario de pago de la deuda y la identidad de cada acreedor.

Greek debt

Gráfico 7: calendario del vencimiento de la deuda griega y distribución por acreedores.

Así, los bancos europeos privados habrían conseguido reducir su exposición a los deudores griegos, pero sólo a costa de que los Gobiernos europeos y las agencias de préstamo internacional asumieran la responsabilidad de la deuda impagada y de que el Gobierno griego asumiese una creciente cantidad de deuda. Ruccio opina que resulta obvia la necesidad de reestructuración de la economía griega a fin de salir de la crisis actual, pero que la postura de intransigencia de muchos de sus acreedores hace imposible adoptar esta medida.

Esto encajaría con la idea de que el FMI sería el socio de la Troika más receptivo a la idea de una reestructuración de la deuda, con la oposición de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Al fin y al cabo, el FMI querría cobrar su dinero, y asumiría la perspectiva realista de que esto no parece posible a menos que se llegue a un acuerdo con el Gobierno griego y se permita a la economía helena crecer de nuevo. Por el contrario, la postura tanto de la Comisión Europea como del Banco Central Europeo estarían contaminadas por los intereses políticos de los numerosos Gobiernos europeos que, aunque también quieren cobrar “su” dinero, están más preocupados por el mensaje que podría enviar el que el Gobierno de Tsipras se apuntara la victoria que supondría una reestructuración de la deuda.

En este sentido, la maniobra del Gobierno griego de convocar un referéndum sería acertada al encuadrar el debate en los términos que más refuerzan la idea de que se trata de una contienda, no ya económica, sino política. Y esa contienda pasará por un momento clave este domingo.

, ,

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario